Esta pregunta lleva intrigando a la humanidad desde hace miles de años, en casi todas las religiones se cree en ello. ¿porqué? La respuesta en mi opinión es bastante simple, y voy a explicarlo.
Ante la pregunta ¿Hay vida después de la muerte? caben dos respuestas posibles: si o no.
- Si la respuesta es afirmativa las religiones instan al buen comportamiento en esta vida para que la siguiente sea placentera, amenazando con una vida después de la muerte llena de penurias si no es buena la vida terrenal. En mi opinión, los idearios de las primeras religiones velaron por la vida terrenal, y con independencia de lo que suceda tras la muerte, trataron de que la vida aquí fuera lo menos mala posible para todos, dando motivos para que la humanidad viva en paz y no en discordia.
- Si la respuesta fuera negativa, la humanidad que instintivamente es egoísta, bélica, codiciosa y sectaria, no tendría el estímulo de favorecer la vida en socedad y permitir incomodidad a los individuos para favorecer a la sociedad. Es de todos conocido que la represión que provoca la religión en este aspecto puede generar frustración a las personas de forma individual, pero en general favorece la vida de la sociedad en su conjunto.
¡Qué curioso!, ¡las religiones desde este punto de vista se parecen más a un sistema comunista que a uno capitalista!
Volvamos al tema princial. En realidad, ¿Hay vida después de la muerte?
Por suerte o por desgracia, nadie lo sabe y todo lo que oiremos son opiniones de unos y de otros.
Para expresar mi opinión al respecto voy antes a reflexionar sobre ciertas ideas.
El cerebro puede considerarse como un ordenador con hardware y con software. El hardware es lo material, las neuronas, los tejidos nerviosos y todo lo que se puede ver dentro del crebro. El software es la información que el cerebro almacena en sus conexiones, cuyos efectos se traducen en conocimiento, pensamiento y personalidad. Si un cerebro se rompe, igual que si se rompe un ordenador, la información que éste almacena se pierde (a menos que tengamos copia de segurdad...)
Pero conceptualmente ¿qué es el software? El software es real pero no es material, es lo que en los humanos podemos asimilar al alma. El software es información, la podemos almacenar en un disco o enviar por email, pero en relidad no tiene reflejo material. Es como los conceptos, o los números, no existen en sí mismos pero nuestro cerebro puede comprende lo que significan. Pero si no tienen reflejo material ¿desde cuándo existen y cuándo desaparecerán?
Los números son intemporales, hablar de su principio y fin no tiene sentido. Su existencia no está asociada al tiempo, por eso podemos decir que son eternos. ¿Y los conceptos? Parecería sensato creer que los conceptos existen desde que aparecen en el cerebro de alguien y desaparecen cuando no existen en el cerebro de nadie, pero ¿y si han quedado escritos? En realidad, los conceptos son como los números, son intemporales.
Por ejemplo, las leyes de la física existen pero no son más que conceptos, son reglas que cumple la naturaleza y que el hombre ha sistematizado, comprobado y dado forma. En el momento del Big Bang, en el principio del universo, no existía en él ninguna forma de vida sin embargo el universo ya funcionaba según sus reglas, la ley de la gravedad existe aunque ningun ser vivo exista o tenga conciencia de su existencia.
Si una madre le dice a su hijo: "Baja a por pan", le envía información. Se puede medir el tiempo que tarda la madre en enviar esta información, y el tiempo que tarda el hijo en realizar su significado, pero la información en sí es intemporal, existe con independencia del tiempo. Si esta orden la repite al día siguiente, no es más que una repetición de la anterior, si la dice otra madre en otro lugar del planeta no es más que la misma orden en otro tiempo y lugar, pero en realidad existe desde siempre.
De forma similar nuestro cerebro tiene una existencia acotada en el
tiempo, pero la información que contiene, nuestra inteligencia,
personalidad y conocimiento es intemporal, es eterno. Por ello creo que
de alguna manera nuestra realidad pervive después de la muerte como todo
tipo de información.
En realidad no somos un programa informático como los que conocemos, sino que nos vamos reprogramando influidos por nuestro conocimiento previo, nuestro cuerpo y nuestro entorno. De esta forma realmente no somos un único software concreto, sino que nos modificamos a cada instante. No sólo adquirimos conocimiento en cada momento sino que nuestros procedimientos y personalidad se van matizando con nuestra madurez intelectual.
Pero, ¿Sólo somos un programa informático que alguen pudiera simular? Realmente nuestra existencia en este mundo cosnta de conocimiento, personalidad, identidad y consciencia.
Conocimiento: Es lo que hemos aprendido y podríamos recitar de memoria: nombres, calles, direcciones, reglas, operaciones... es decir todo aquello que sabemos y podrámos expresar con palabras.
Personalidad: Es lo que rige nuestra forma de responder ante una situación. Es lo más variable con el tempo puesto que nuestra experiencia previa la modifica, de modo que ante la misma situación nuestra segunda respuesta está influida por la primera, con lo que dificilmente será la misma.
Identidad: Es lo que hace que nos sintamos uno mismo y no el otro. Es la unión íntima de nuestro software con nuestro hardware. En realidad es una ilusión, porque si cambiáramos el hardware nos adaptaríamos inmediatamente: si vemos mal y nos operamos de la vista, cambiamos el cuerpo pero nuestra sensación de identidad no varía. De la misma forma: supongamos que pudiéramos hacer un duplicado exacto de nosotros mismos (nuestro cuerpo y nuestro conocimiento) en un momento determinado, en ese momento las dos copias de nuestro yo creerían que ellos son el original y que la copia es el otro, es decir, ambos tenen su propia identidad.
Consciencia: Es la evolucion de nosotros mismos, nuestra percepción del tiempo, lo que provoca nuestro cambio constante.
Cuando nos preguntamos qué será de nosotros tras la muerte, lo que sucede en realidad es que nuestro conocimiento es intemporal con lo que es eterno, sin embargo el resto de nuestro ser (personalidad, identidad y consciencia) son los efectos de nosotros mismos aplicados en un hardware, es el funcionamiento en sí mismo y sus efectos, con lo que ese funcionamiento es difícil que se vuelva a repetir. Es posible que en algún momento y lugar se produzca una réplica de nosotros mismos más o menos exacta (quizá en estos momentos haya varias personas muy similares a nosotros en el mundo, con diferentes edades), pero cada uno de ellos tendrá indefectiblemente su propia identidad.
La respuesta a la pregunta de si hay vida tras la muerte, desde un punto de vista físico perdemos nuestra identidad, nuestro conociiento es inmutable con lo que es eterno, y que reviva el resto de nuestro yo, es sólo cuestión de tiempo...
Nachopi.